Pedagogía Sana es un enfoque terapéutico que te acompaña a interpretar y comprender, de forma sabia y consciente, a los nuevos niños y jóvenes de hoy, que son “Semillas Estelares”, quienes presentan condiciones como déficit de atención, hiperactividad, impulsividad, autismo, alta sensibilidad, aprendizaje divergente y Down, entre otros.
Pedagogía Sana ve la tristeza de los niños y jóvenes y la angustia de los padres y la transforma en una actitud empática y comprometida.
¿En qué se basa?
Pedagogía Sana te acompaña a interpretar y comprender, de forma sabia y consciente, a los nuevos niños y jóvenes de hoy, a partir de los siguientes principios de acción:
Estos niños y jóvenes son “Semillas Estelares”; no están enfermos, ni trastornados. Lo que realmente se debe hacer es que ellos puedan mantenerse en sus altas frecuencias y acompañar sus condiciones que están desarmonizadas. Esto desde la comprensión y el trabajo consciente. La medicación no sana el alma.
Esto significa acercarse a ellos desde el ser magnificente que es, no desde la deficiencia, independientemente de su condición, pues es un ser de luz que trae talentos maravillosos. Al detectar esos talentos e impulsarlos, se rescata su poder, se activa la motivación y el despertar de su grandeza.
Esto implica su participación activa, lo cual incluye su sanación interior y la actualización para que tengan pesente quiénes son verdaderamente estos niños y jóvenes. Cuando los padres y, en general, los adultos que hacen parte de la vida de ellos logran el equilibrio emocional esto se proyecta en su vida.
El niño o el joven se encuentran frente a una persona cálida y amorosa en quien pueden confiar y abrir sus corazones. En el surgimiento de esos sentimientos, se descubren los grandes potenciales que se empiezan a dinamizar desde el primer momento.
Ellos, al ser muy evolucionados, sintonizan con personas muy amorosas que les ofrezcan tranquilidad, que los reconozcan desde su esencia y sean leales e inspiradores para sus vidas
Esto significa que son seres potentes, auténticos y maravillosos (Semillas estelares). Por eso, no se consideran enfermos o deficientes.
¿Por qué surge?
La misión de Pedagogía Sana surge como respuesta a ese contexto inconsciente de terapias y educación obsoleta con la que los niños no pueden resonar y, por el contrario, resultan perjudicados.
Por eso, vemos familias que no logran construir una empatía con las situaciones emocionales y no pueden verlos en su luz porque aceptaron inconscientemente y con impotencia las condiciones de un sistema terapéutico ritualizado, esquematizado y rutinario, en el que los profesionales están altamente desvinculados de los niños.
¿En qué se refleja?
Pedagogía Sana se refleja en todas las esferas de la vida de los niños y jóvenes, en todas su expansión, en su actuar, en todo su proceso de desarrollo, lo cual implica: el cognitivo, el afectivo o emocional, el expresivo y consciencial.
¿Cómo se logra?
Se logra a través de actividades motivadoras, lúdicas, estructuradas, interesantes y significativas y la conexión con su sentir y su esencia. Esto implica un desarrollo consciente, motivador, lúdico, estructurado, interesante y significativo, es decir, alejado de todo lo que los reprime, los relantice o que implique rutina, tedio, tensión, aburrimiento y fatiga.
¿Qué se logra?
Se logra, ante todo, la expansión de su ser, la sanación de tristezas, el equilibrio emocional, la potenciación de sus capacidades. Con Pedagogía Sana los niños y jóvenes brillan con luz propia y la familia se empieza a autoconocerse y ver su valor divino