Terapias para niños con problemas de conducta

Terapias para niños con problemas de conducta

Pedagogía Sana ofrece terapias para niños con problemas de conducta en Bogotá sin recurrir a medicamentos, pues se trata de un rescate que busca las raíces que generan esta condición, por lo que trabaja con todo el sistema o entorno.

¿Qué son los problemas de conducta?

Los problemas de conducta son alteraciones que interrumpen el curso normal del desarrollo del niño y puede ser generado por diversos factores de tipo biológicos o ambientales.

Los problemas de conducta suelen tener el efecto “bola de nieve”, es decir, que tienden a crecer con el tiempo. Si no se actúa tempranamente, un trastorno de conducta puede pasar por varias fases cada vez más complejas como: polimorfismo perverso, trastorno por oposición negativista desafiante, trastorno disocial y psicopatía.

¿Cómo puede evolucionar un trastorno de conducta?

Un trastorno de conducta puede pasar por las siguientes fases: polimorfismo perverso, trastorno por oposición negativista desafiante, trastorno disocial y psicopatía. Veamos los rasgos de cada etapa.

Polimorfismo perverso

El niño con trastorno de conducta inicia con el polimorfismo perverso, es decir, patrones de comportamiento que desafían ciertas normas de convivencia y que se aprecia en el desarrollo de la capacidad del niño para planear maldad y actuar con algunos rasgos de crueldad. Por ejemplo, no tiene reparo en poner una zancadilla a un compañero, en empujar a alguien que está en una escalera, en burlarse de quien sufre un accidente o en hacer sufrir a una mascota.

Trastorno por oposición negativista desafiante

En el trastorno por oposición negativista desafiante se observa, entre otros:

  • El desafío a los mandatos o normas sociales.
  • El enojo, la actitud de molestia y nerviosismo frecuente, además de inflexibilidad mental y terquedad.
  • No acepta la responsabilidad de sus actos. 
  • Se le observa constantemente enfadado, con ira y rencor. Se les complica controlarse en los ataques de ira.
  • Frente a un llamado de conciliación, no perdona fácilmente.
  • No genera empatía, ni compasión por el dolor o por el sufrimiento de los otros.
  • Tiene baja tolerancia la frustración.
  • Ejecutan actos de maldad, lo cual no se debe confundir con las llamadas travesuras.

Trastorno disocial

De no atenderse el trastorno por oposición negativista desafiante, se pasa a la fase del trastorno disocial (en especial, desde la adolescencia), en el cual se complejizan los rasgos: no tienen empatía en sus relaciones, son fríos, distantes, anhedónicos (pérdida de motivación), encallecidos afectivamente, maliciosos y presentan conductas matoneadoras.

Como no controlan impulsos, pueden presentar las siguientes conductas:

Enuresis: perder el control de la micción (orina).
Onicofagia: comerse las uñas.
Tricolomanía: arrancarse el cabello.
Rinomanía: meterse dedos en la nariz.
Ludopatía: adicción a los juegos.
Mitomanía: la tendencia a decir y sostener mentiras.
Alcoholemia: tendencia a la adicción de consumo de bebidas alcohólicas.
Rasgos de piromanía: empiezan jugando con fósforos y encendedores, luego siguen explorando otras formas como la manipulación de redes eléctricas y de aparatos electrónicos, que generen fuego o accidentes similares.

Los chicos disociales tienen problemas con la autoridad, debido que pueden ser propensos a ser agresivos, a iniciar peleas, a la destrucción de propiedades, a fugarse de la casa e, incluso, a ejecutar robos a mano armada. En últimas, el joven disocial lucha con la sociedad, es decir, con los padres, el colegio, la iglesia y cualquier institución que represente autoridad. Como consecuencia, en alguna etapa de su vida pueden llegar a tener problemas legales.

Trastorno antisocial (psicopatía)

Hacia los 18 años de edad, se considera que la evolución de este tipo de trastornos de conducta genera una psicopatía, cuyos rasgos son aún más complejos y profundos que los del trastorno disocial. Infortunadamente, se trata de un trastorno tan grave, que la mayoría de los profesionales consideran que es una condición que no tiene cura, pues se ha consolidado como un rasgo de la personalidad.

Este tipo de trastorno solo puede ser diagnosticado por un profesional. Por supuesto, entre más temprano, mayores probabilidades de tratamiento asertivo.

¿Cómo se abordan los problemas de conducta en Pedagogía Sana?

Pedagogía Sana atiende estos casos a través de un enfoque innovador con actividades motivadoras, lúdicas, interesantes y significativas que posibilitan la recuperación integral de niños y jóvenes a partir de su sanación interior.

Pedagogía Sana se basa en la construcción de vínculos estrechos, gracias que el niño o el joven se encuentran frente a una persona cálida y amorosa en quien pueden confiar y abrir sus corazones. En el surgimiento de esos sentimientos, se descubren los grandes potenciales que se empiezan a dinamizar desde el primer momento.

Enlaces recomendados

Qué hago con mu hijo con problemas de conducta

Los problemas de conducta y su desenfreno

Lo que nadie te dice sobre la salud mental de tu hijo

Resuelvre los problemas de conducta de tu hijo

Martha Lucina Hernández,
creadora de Pedagogía Sana

CONTACTO

Artículos relacionados

¿Tienes dudas?

¡Estoy aquí para acompañarte!

Si quieres profundizar sobre algo en específico o adquirir herramientas actualizadas para transformar tu calidad de vida, haz clic en el botón de abajo.
Image
Image
Escríbenos

Correo:
lapedagogiasana@gmail.com

Bogotá, Colombia

En Whatsapp